• Comunicación IMM

Me declaro libre

Pilar Lomelín Aragón



Durante sesenta años, he tenido que esquivar y escapar de muchas formas de esclavitud, algunas externas e impuestas y otras propias y autoinfringidas. Sobre las unas o las otras no es necesario discutir; lo que si es urgente hacer, es nombrarlas para dejar huellas y caminos para salir de esto, para ser libres. Escapé del estigma de nacer con cuerpo de mujer. de ser descalificada por el aspecto físico, de querer reducir mi inteligencia a las calificaciones escolares, de sufrir discriminación por ser madre soltera, de tener que sonreír para conservar un trabajo, para no quedarte sin dinero para mantener a tu crío. De trabajar hasta terminar extenuada y enferma y aun así sentir que faltaría.


Escapé de haber amado de la forma más romántica y estúpida que existe, la de la dependencia, el control, la competencia, entre otras. De la sensación de no ser suficiente, de cambiar mi ser por aceptación, para no ser "abandonada". De todo eso y mucho mas he tenido que librar una y mil experiencias para construir mi libertad de espíritu.


Así que la pandemia no será mi nueva esclavizadora, quiero vivir esto que ya llegó para quedarse, con creatividad, con disfrute, con ternura, con alegría, con ironía, con masajes sanadores de espalda, con bailes o cantándonos canciones dedicadas, escuchándonos, mirándonos a los ojos, jugando, haciendo tocar los pies, haciéndonos saber de una y mil maneras que buscaremos solución a nuestros conflictos con amor. Solo tenemos dos caminos: vivir el día a día desde nuestra fuerza vital con absoluta creatividad y autonomía o rendirnos y dejarnos invadir por esta pandemia que nos desempodera y nos enferma de ansiedad y pánico, que nos hace sentir el tiempo de cuarentena como un castigo, como una condena perpetua.


Soy libre de elegir como quiero vivir cada día, aun cuando haya que pasar una experiencia más de resiliencia y empoderamiento. Me declaro libre.




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